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ALIMENTANDO A BEBÉS DE 1 A 2 AÑOS

ALIMENTANDO A BEBÉS DE 1 A 2 AÑOS

Cuando un bebé cumple su primer año de vida, ya puede comer prácticamente de todo, dentro de unos límites (tanto de alimentos como de preparación de los mismos). Y ya sabemos que alimentos le gustan más y cuáles detesta; ya puede masticar, y en la expresión de su cara veremos si está disfrutando de lo que come o está deseando pasar a otra cosa.

Es a partir de este primer año, que el bebé transita hacia una dieta más parecida a la de l@s adult@s, lo que se traduce no sólo en la ingesta de tal o cual alimento, sino también en el hecho de que ya empieza a comer dos platos más postre. Es además el momento ideal para empezar a introducir en sus rutinas nuevos alimentos que beneficiarán su desarrollo.



Del biberón al tazón

Este será el momento también para que modifique sus hábitos en torno a un elemento que seguirá siendo indispensable en su crecimiento: la leche. Tiene que ir dejando el biberón para acostumbrarse a los vasos y tazones, de manera que consuma un mínimo de medio litro diario para que su aporte de calcio y vitamina D no se vea resentido. Si la leche no es especialmente de su agrado, siempre se podrá combinar una cierta cantidad con sus derivados, como queso o yogur.

Los cereales, que deberán ser bajos en azúcar, les aportaran hierro y además harán que la leche les resulte más agradable.



plato con cereales y leche



Una dieta equilibrada contendrá también verdura, fruta, carne y arroz; otros alimentos como huevo o el pescado, sin ser nocivos para su crecimiento, puede que nos toleren, con lo que lo mejor es consultar con su pediatra. Y en todos los casos, además de lo ya comentado sobre el azúcar, hay que evitar los excesos de sal y picante.



Cómo tomar “cubitos” no helados

Poco a poco, l@s bebés se van a ir acostumbrando a los hábitos de los adultos, con lo que, una vez cumplen su primer año, si empiezan a adecuar poco a poco su dieta a la de sus mayores, es lógico que se “sienten” a la mesa con ell@s; no sólo que coman a la misma hora, sino que lo hagan en un espacio común. Es la mejor manera para que adquieran buenos hábitos, motivo por el cual es muy importante que los adultos sean conscientes de que sus peques van a aprender lo que vean que pasa en la mesa: comer tranquilamente, no a toda velocidad como si no hubiera un mañana, evitar ruiditos desagradables, etc.

Además, estar junto al bebé en el momento de la comida permitirá ver a los demás miembros de la familia si éste tiene problemas al masticar, así como evitar que se atragante. Pero para estar más tranquil@s, tanto cuando coman fruta como carne u otros alimentos, hay que asegurarse de que los trozos que mastican sean lo suficientemente pequeños para facilitarles el “trabajo” y evitar pasar malos momentos. Sobretodo con la fruta, lo ideal es cortarla en forma y tamaño de cubitos de hielo; especialmente importante en las frutas menos acuosas.



zanahoria cocinada con verduras



Otros alimentos como la zanahoria y otros vegetales de los considerados “duros” es mejor rallarlos o cocinarlos antes que comerlos crudos; además de evitar riesgos innecesarios, si ven que son sencillos de comer, es más fácil que les gusten.

Otros elementos que pueden duros como los caramelos, cuando son tan pequeñ@s hay que evitarlos!

Y en cuanto a si deben comer mucho o poco, lo ideal es que sea el bebé quién decida, dentro de unos límites, estas cantidades, según el hambre que tenga; aunque, según su movilidad, ritmo de crecimiento, etc. que tenga, podremos intuir cuánto de cada hay que ponerle en el plato. Y ante cualquier duda, consultad a vuestr@ especialista!



¿Nos cuentas cuál es el alimento favorito de tu bebé?


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